Sistemas de valores en comunidades indígenas – Decolonizar el debate

Nuestro tiempo contemporáneo deja ver una crisis entre nuestras sistemas políticas y económicas, y deja cuestionar nuestros valores culturales, sociales y ecológicos. De hecho, dos problemas están empeorándose con rapidez: La destrucción del medio ambiente por el humano y el crecimiento de la desigualdad entre las sociedades. Motivado en la búsqueda de éticas adecuadas para un planteamiento de resolución, echamos un vistazo a los valores de las comunidades nativas e indígenas.

El antagonismo en el mundo capitalista

No hay duda de que las economías del crecimiento y plena capacidad de recursos humanos y naturales encierra incompatibilidades inconmensurables. Por lo primero, la crisis se enfrente en las reglas de nuestros estilos de vida en cual el humano domina la naturaleza y se da dueño de la tierra. Sin embargo, la realidad del mundo biológico tiene su propia lógica de reproducción y evolución, una que se encuentra en una dependencia entre la vida y el muerto. De esta manera, un consumo extensivo hostiliza la tierra y nuestra solución, la reproducción artificial, resultará en la destrucción del mundo natural, finalmente.

Por lo segundo, nos encontramos en una crisis entre nuestra realidad social, por ejemplo, como nosotros tratamos relaciones humanas o la convivencia y el valor de la vida, o el de un individuo en la comunidad. Nuestro deseo hacia un individualismo integral, pero individualismo omita la pregunta clave, ¿qué significa ser humano sin el espejo de la sociedad? Combinado con el anhelo de tener gozar para si mismo interviene en los elementos básicos de ser humano. En nuestra sistema político y económico actual, solo algunos individuos sacan beneficios del sistema, mientras el resto se deja caer en las filas.

Que caracteriza una sociedad sana y viva es su habilidad de cuestionar estructuras predominantes, encontrar nuevas formas como organizar la vida común, y volcar sistemas de valores que estuvieran obsoletos. Sin embargo, el aprendizaje sobre convivencia no tiene que reinventar el mundo, pero puede evaluar muy bien las normas de comunidades que ya existen. De esta manera, echamos un vistazo a las comunidades nativas e indígenas y su compresión sobre que significa ser humano. En muchas regiones, culturas indígenas se manifiestan a contra de la economización de sus sociedades e interceden a favor de la protección ambiental con éxito.[1] En lo que sigue la sociedad y el medio ambiente forman el clave para comprender conceptos básicos de estas culturas.

Soluciones holísticas

En contraposición al individualismo del capitalismo, muchas comunidades nativas se definen por un credo en la colectividad posicionado en sus estructuras holísticas. Más que en bienes de consumación, el individuo encuentra el bienestar en la conexión de la mente, la cultura humana y la naturaleza salvaje. Un ejemplo del chamanismo elucida la transcendencia del humano al dentro de la naturaleza: Para curar una enfermedad, no buscan de sanar esa solo puntualmente, pero comprender el cuerpo y la mente juntos y las relaciones al dentro de los dos. De esta manera, comprenden fallas como síntoma de un desequilibro entre las unidades, sea la unidad del cuerpo, el humano en su familia o la comunidad en la naturaleza. El bienestar del humano no es solo detectado como enfermedad o salud, pero esta una unidad en los mosaicos de familia, comunidad, tierra, la naturaleza y la generación futura.

El humano es parte, no el emperador del mundo

Debido a la profunda conexión con la tierra de estas comunidades, la cultivación ecológica de tierra y los pensamientos sobre los efectos humanos sobre esa misma forman parte de la ciencia y educación. En nuestros sistemas de valor hay una gran tendencia de interpretar los recursos naturales y las tierras como herramientas para la vida humana, algo que puede ser obtenido y que tiene ser disponible para explotar. En contraposición, muchas poblaciones nativas siguen una compresión más compleja en que el agua, el aire, la tierra tienen una dependencia a sí mismos. Por eso, sus formas de vida son arreglado sostenibles y requieren un balance entre acciones humanos y el medio ambiente. Por la importancia que tiene la naturaleza culturalmente y espiritualmente, el hombre debería seguir obligaciones éticas para reservar la prosperidad de esa misma. La destrucción de tierra o la extinción de animales muestra un desbalance del estilo de vida. En el sistema capitalista desea de descubrir la reproducción de tierra artificialmente siempre estamos buscando alternativas para explotar los recursos con más ganancia (como por ejemplo la cultivación de gran escala). En contrario, la mirada de muchas comunidades es que el humano nunca puede ocupar la naturaleza.  La norma es dar y recibir próximamente.

Trabajo y capital social

El individuo siempre se encuentra en su círculo social, sea la pareja, la familia o la comunidad. La comunidad trabaja, cultiva y se educa para el crecimiento de la familia y de los niños, para ser saludable y contribuir para el bienestar de la generación del futuro. Un gran parte de educación es la transmisión de pensamiento, conocimiento y estilos de vida entre generación a generación forma un gran parte de la compresión de la sociedad. A pesar de que cada individuo tiene su propia identidad, también es parte de la identidad colectiva. Por ejemplo, la actividad económica es orientado a la comunidad y cultura, mientras en nuestras sociedades el emprendedor actúa a su beneficio y su ganancia económica individual. Entre una comunidad, el rol central para mantener y desarrollar la comunidad obliga a el individuo de mantener las estructuras y contribuir para el bienestar de todos.

Un papel de apoya de la importancia de estos valores es representado en las ceremonias, que forman un parte esencial en la vida cotidiana. Estas ceremonias sirven para conectar los individuos entre si mismos y relacionarles con la sociedad y la tierra. De esta manera, uno puede imaginar rituales y ceremonias pequeñas en nuestras escuelas y trabajos, en el espacio privado, así como en el espacio público en cuales se exponen la significación de la preservación ecológica y mejoría continua de distribución de bienes en sociedades.

Al final, los valores arriba podemos encontrar en nuestras sociedades también, particularmente en subgrupos y movimientos sociales y ecológicos, aunque se parecen más ocultos, o sea menos visible posicionados cuando tomamos una perspectiva mundial. Por eso, la capacitad de reinventar valores y en su base encontrar soluciones para los problemas de nuestro tiempo contemporáneo ya existe, lo más importante es compartirlos y como así fortalecerlos.

 

 

 

 

 

[1] Si cada comunidad indígena tiene sus propias maneras de conocimientos, prácticas y éticas, los puntos seguidos reflejan una composición de estos que podrían formar bases para consignar soluciones.